Imagina que tu amigo presume de que este mes ha ganado un montón de dinero. “¡Estoy forrado!”, dice con una sonrisa. Pero luego le preguntas si te puede invitar a una caña… y te responde que no tiene ni un euro en el bolsillo. Bienvenido al maravilloso mundo del EBITDA. El truco del EBITDA: verte…